RESERVA NATURAL DE CHIPAUTÁ
SALIDA DE RECONOCIMIENTO
FEBRERO 28 DE 2014
A las 7 a.m. iniciamos el recorrido en bus hasta la reserva de Chipautá. Treinta y cinco estudiantes, el profe Dago, Nidia suárez y el conductor del bus del municipio, don Jorge. A medida que se asciende por la carretera, apreciamos el valle de Guaduas, lleno de verdes.
Luego de 20 minutos de recorrido, descendemos del vehículo y nos aprestamos a comenzar una experiencia emocional, social y natural. El camino inicial es sencillo, se cruza una quebrada de aguas claras. Su sonido llama la atención de algunos estudiantes, que se detienen y escuchan el sonido delicado de la corriente.
Poco a poco empezamos a ascender por una cuesta empinada.la vista nos descubre hacia el sur la carretera agobiada por numerosos vehículos que transitan a ritmo lento. Hacia el oriente, montañas vestidas con la neblina de la mañana y que parecen invitarnos a conocerlas.
Nidia avanza con un grupo adelante. Atrás, el resto. Cada cierto tiempo Nidia muestra especies de plantas, explica sus usos. Algunos estudiantes comienzan a sentirse agotados.
Para nuestro pesar, dos chicas botan la toalla. Están enfermas, agotadas. Decidimos con Nidia cambiar el recorrido. Nos dirigiremos a la quebrada la humareda. A menos de un kilómetro, encontramos a la Humareda, oronda y risueña. Los chicos deciden mojarse, explorar el lugar, sentir la caricia fresca del agua.
A las 11 a.m., rumbo a Guaduas. No logramos el objetivo de realizar el recorrido completo. La experiencia ha sido formidable. La próxima vez será mejor.